Barcelona

¿Hay acaso mejor ciudad que Barcelona? Por supuesto que cada uno tiene sus propios amores (para mí la madre de todas las madres será siempre Buenos Aires), pero hay que admitir que Barcelona es muy difícil de superar: inviernos suaves y veranos cálidos y coloridos, comida exquisita, precios incomparables, fiestas de todo tipo durante todo el año, vida nocturna, playa y una arquitectura original que, como dice mi papá, no consiste solamente en la Sagrada Familia y la Casa Batlló, sino en los edificios anónimos del Eixample, las calles alrededor del Passeig de Gràcia y las puertas y balcones de la vila deGràcia .

Capital de Cataluña, cuna del estilo modernista en arquitectura (cuyo mayor exponente es Gaudí, pero no el único), lugar central de la resistencia al franquismo, Barcelona tiene historia y personalidad. Aunque el idioma oficial sea el catalán (¡hablantes hispanos abstenerse! El catalán no es como el castellano y no se entiende), todos los catalanes saben español y en la ciudad se usa todo el tiempo. Cataluña adentro, es probable que te atiendan en catalán en la panadería o en el café, pero rápidamente cambiarán al español al ver que uno no entiende nada.

Barcelona es también una ciudad para caminar: perderse en el barrio Gótico, ir un poco más allá hasta el Born, el Raval, o Sant Antoní y -mi preferido y menos turístico- al barrio de Gracia. También la Barceloneta, el Montjuic y la Villa Olímpica son paradas obligatorias. En dos o tres días se puede hacer todo esto -aunque usted no lo crea- a pie; pero si el frío, el calor intenso o el cansancio lo impiden se puede ir en metro. Conviene en general comprar el boleto de 10 viajes a €9, que se puede usar de a varios (aviso porque en otro lugares, como Londres, no se puede compartir el pase).

Cada uno hará su propia aventura de Barcelona, pero como visitante asidua (gracias a mi abuela que vive hace muchos años en un pueblo de la costa llamado Vilassar de Mar), tengo más de una recomendación para aquellos que tengan el privilegio de visitar esta hermosa e incomparable ciudad.

Conocer

• El barrio de Gracia: es, como ya dije, mi preferido. Es el segundo lugar más hipster después del Borne (que es un poco más elegante y coqueto). De día es lindo para visitar negocios de artesanías y ropa original y de noche está bueno para salir. La tercera semana de Agosto es la fiesta de Gracia, en donde los vecinos del barrio decoran sus calles en una competencia feroz por quién viste la mejor cuadra. Yo no estuve en esta, sino en las fiestas de Sants, que es la semana siguiente y sin dudas es algo que no hay que perderse por nada del mundo si uno está en Barcelona en esas fechas. Este año me tocó en Gracia el festejo de San Juan (23 de Junio), en donde confirmé que no hay lugar donde sean mejores las fiestas callejeras como en la provincia catalana.

• El Born: es el otro barrio hipster, que queda entre el Gótico y el Arco del Triunfo. Tiene cafés y panaderías muy lindas y negocios de ropa y accesorios originales. Es sin dudas un respiro si uno viene del muy visitado barrio Gótico. En  ausencia de autos y personas uno hasta puede llegar a pasar por calles completamente silenciosas en este barrio.

• La plaza San Felipe Neri y la Biblioteca de Barcelona: son dos plazas escondidas dentro del centro de la ciudad. La primera en el barrio Gótico, tiene una iglesia con el mismo nombre cuya fachada está completamente baleada. Fue el escenario de un fusilamiento que llevaron acabo los pro-franquistas cuando tomaron Barcelona en el que fueron asesinadas 42 personas. La Biblioteca de Barcelona, del otro lado de las Ramblas, hacia el Raval, se encuentra en una plaza interior de una manzana a la que se puede ir a almorzar, después de comprar algún bocadillo (sándwich) en el Mercado de la Boquería.

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Plaza San Felipe Neri

• El Palau de la Música Catalana: aunque uno no vaya a ver ningún concierto (yo nunca fui, pero debe valer mucho la pena entrar a la sala principal), uno puede tan solo admirar desde afuera (tomándose, por qué no, un café en la entrada) este espectacular edificio del otro gran arquitecto modernista Lluís Domènech i Montaner. Durante el Bachcelona, el festival en honor a Bach que se hace todos los años a fines de Julio, hay algunos conciertos en la sala principal.

• El pabellón de Barcelona: (su verdadero nombre es Pabellón Alemán) es un emblema de la arquitectura moderna, diseñado por Mies Van der Rohe. El edificio fue construido no para vivienda sino para la sección alemana de la Feria Internacional en Barcelona en 1929. Fue demolido en 1930 y luego reconstruido fielmente en 1986. Queda al lado de la (más famosa) fuente de Montjuic y en frente de la Caixa Forum. Hay que pagar para entrar, lo que no vale la pena, ya que el interior es chico y su importancia está sobre todo en el exterior.

• Cine en el castillo: en verano hay películas al aire libre en el castillo del Montjuic. Aunque hay que pagar entrada, no es caro y uno puede ir con sus propias cervezas y sus mantitas o sillitas a ver una buena película con el castillo iluminado de fondo. Hay que ir más o menos temprano para encontrar un buen lugar en el pasto.

• Palacio Güell. Es una de las primeras obras de Gaudí. Ahí ya se ve su uso de arcos parabólicos, y su atención al detalle en la madera tallada que reviste el edificio. No hay que dejar de visitar la terraza, que tiene chimeneas adornadas con mosaicos (aunque algunas de ellas son obra de artistas contemporáneos que colaboraron en la restauración del edificio), el sótano (lleno de columnas y bóvedas), y la sala principal, que tiene una cúpula parabólica y un órgano que tocan durante horas de visita cada media hora. La entrada es gratis el primer domingo de cada mes. [Atención: muchos museos en España tienen entrada gratuita el primer domingo de cada mes, o los domingos luego de determinada hora, hay que chequear en sus páginas de internet. Acá hay también un post de Time Out sobre las entradas gratis a museos en Barcelona específicamente.]

• Harlem Jazz Club. El harlem es pequeño, pero acogedor. Los músicos están cerca de la audiencia. Hay pocas mesas y se llenan. Hay que llegar temprano para conseguir asientos. Los conciertos empiezan tarde (10 u 11) y van  de martes a sábado. Un buen tip es ir a un bar antes, porque los tragos son caros.

 

Comer

• La Tasqueta de Blai: en el Poble Sec. Si bien hay varios lugares de pinchos (el nombre original es “pintxos”, ya que son originales del País Vasco), este se llena. Difícil de entender para un argentino, el concepto de este lugar es el siguiente: hay un montón de pinchos que uno agarra libremente y luego se guarda los escarbadientes para después pagarlos al salir. Cada pincho sale entre €1 y €2 y la caña de cerveza (un vaso de 330ml) no debe salir más de €2. Una formidable cena (hay pinchos especialmente ricos, ¡el de berenjena y queso de cabra que es exquisito!) por menos de €10 por persona.  🌟 Melenchon

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Pincho de berenjena y queso de cabra

• Bacoa: es un lugar de hamburguesas que tiene varios locales, todos super cool. Si bien yo odio con toda mi alma las cadenas, estas hamburguesas me encantaron: tienen carne de primera, orgánica y salsas de elaboración artesanal. La sede a la que fui se llama Kiosko y queda cerca de la Estación de Francia, entre el acuario y el zoológico.

• La colmena: siempre que voy a Barcelona paso por esta panadería super tradicional que está en la Plaza del Ángel, cerca del barrio Gótico. Su especialidad, entre otras cosas, son los merengues gigantes, que te venden envueltos en un papelito. También hacen muy ricos mantecados, que son una especie de polvorón que se come en Navidad (Hay un montón de panadería tradicional española, como la rosca de reyes, la torta de coca y las ensaimadas) ¡Todo en esta panadería es riquísimo!  🌟 🌟 Melenchón

• La vietnamita: en el barrio de Gracia hay un montón de restaurantes, pero de los que probé, este es el que más me gustó. (Mientras escribo este post me estoy enterando que también hay varios locales). Es comida vietnamita, en un lugar chiquito que da a la calle, hay pocos platos para pedir y son todos super frescos. Precios más que razonables. Recomiendo el smoothie de mango para acompañar los platos.  

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La Vietnamita, en Gracia

• Mercado de la Boquería: es un sitio turístico a más no poder, pero aunque sea de no creer, venden el pescado más barato de la ciudad. Uno puede ir a comerse una ostra fresca por €1, tomar un jugo natural por €1 o comprar delicatessen de todo el mundo. Un día con mi hermana nos compramos unas olivas, unos pimientos y un yogurt griego para comer en el puerto, ahí cerquita. Y era invierno, ergo, se puede comer en la calle en Diciembre, Enero o Febrero.  🌟 Melenchón

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Mercado de La Boquería

• Las Cuines Santa Catarina. Santa Catarina es un mercado menos turístico que la Boquería (menos gente y algunos negocios tradicionales de mercado), aunque no es un mercado de barrio, sino que ahí se pueden encontrar productos exclusivos y restaurantes de primera línea. Diseñado por Miralles (amigos y familia arquitectos sabrán de esto), el mercado tiene techos altos, ondulados y el interior es muy luminoso. Allí se encuentra el restaurante de tapas Las Cuines Santa Catarina, mejor que el promedio (o sea, son mucho más top que las de Blai), pero son más caras. No se lleva ninguna Melenchón debido a sus precios.

• Churrería Laietana. Un negocio familiar, atendido por el dueño y su esposa y ubicado cerca del Palau de la Música Catalana. Sólo venden churros y chocolate, nada más. Además de los clásicos venden un tipo de churro que sólo he visto ahí, que es como un cilindro, muy gordo y sin relieve. No hay churros más ricos en Barcelona. 🌟 Melenchón

 

Drinks

• La confitería. Para ir a tomar cocktails en el Raval casi Poble Sec. Es una antigua confitería convertida en bar, con revestimientos de madera tallada y espejos viejos, muy hermosa. Los tragos no son muy baratos (entre €8 y €10), pero son muy buenos.

• Raïm Bar. Bar cubano en Gracia. Hacen un mojito espectacular.

• Bar Calders. En el Raval, un bar super agradable, lindo y con gin de la casa baratísimo y bueno.

 

Café

• Satan’s. Si el café-barista es lo tuyo, acá es donde tenés que ir. Escondido en el barrio Gótico, Satan’s tiene todo lo que un buen café tiene que tener.

• El Magnífico. Es una tienda de café que tiene una selección de granos buenísima y que tuestan ellos mismo. Compré ya varias veces en El Magnífico y todo lo que tienen es de primera. Se puede también ahí tomar un cafecito del día al paso.

•  La central. Es en realidad una librería que tiene varias sedes en Barcelona. No tanto por el café en sí, sino por el lugar, vale la pena visitar la cafetería de La central que queda cerca del Paseo de Gracia y de paso quedarse mirando la gran oferta de libros que tienen.

• Bar centric. Es una cafecito pequeño, muy cerca de las ramblas, llegando a Plaza Cataluña, al que yo fui por primera vez de casualidad. Después me enteraría que arriba de este café vivía el escritor chileno (también un poco mexicano) Roberto Bolaño, quien solía ir a tomar café allí.

• La pedrera. En el edificio emblemático de Gaudí que lleva este nombre (también una de sus obras más lindas), hay un cafecito que no es excesivamente caro y en donde uno se puede sentar tranquilamente a mirar las paredes blancas onduladas y algo del interior de este increíble edificio.

 

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